Albino Hernandez: En relación al Anteproyecto de Ley de Bienestar, Protección y Defensa de los animales de CLM

El borrador del anteproyecto de ley que ha elaborado la Consejería de Agricultura, Medio ambiente y Desarrollo rural en la Junta de Comunidades de Castilla – La Mancha, solo sirve para gastar papel.

El problema viene de base: 51 artículos para decir que la tauromaquia, la caza, la industria peletera y la experimentación con animales quedan exentas de cumplir ningún reglamento que dignifique la vida de los animales, que para ellos la tortura, las humillaciones y las ejecuciones están autorizadas y justificadas. Ni palabra de las macrogranjas, ni objeción alguna sobre el cautiverio en los zoológicos.

La única medida para desmarcarse de las políticas de las ultraderechas, es la prohibición de uso de animales en circos. Nada más.

Es terrible leer como en este anteproyecto de Ley, se autoriza de nuevo a los cuerpos de seguridad del Estado a ejecutar animales en Castilla – La Mancha. Nuestra Comunidad Autónoma necesita actualizarse como ya están haciendo las demás, formando a nuestros agentes en salvaguardar la seguridad ciudadana sin acabar con la vida de ningún animal. Esta Ley de ‘Bienestar animal’ no dice ni una sola palabra de tal instrucción de los cuerpos policiales para que no se vuelvan a repetir situaciones como la que acabó con la vida de Sota en Barcelona hace menos de dos años.

Por otra parte, los artículos del 40 al 46, determinan como ‘infracción leve’ la malnutrición de un animal doméstico siempre y cuando esto no suponga un daño relevante, o como ‘infracción grave’ el atar un perro a un vehículo a motor y ponerlo en circulación. Las sanciones referidas a estos delitos (que no infracciones) son irrisorias, pudiéndose librar con una multa de 300€ y la prohibición de tenencia durante un par de años. Es bochornoso que Castilla – La Mancha pretenda así establecer ninguna ley de Protección Animal.

Además no tipifica como infracción alguna, la entrega voluntaria de un animal doméstico a un centro de acogida, lo que a todas luces supone un abandono, tácito y amparado por la Junta.

En cuanto a la obligada necesidad de divulgación e instrucción en materia de defensa de los animales, se queda en generalizaciones sin concreción, determinando que las asociaciones y diversos organismos debemos difundirlas a la sociedad. ¿Dónde queda la instrucción de concienciación y sensibilización hacia la vida animal en los centros de enseñanza? Quizá temen que mostremos a las niñas y niños que los toros sufren cuando les hieren, que los corzos son terriblemente criados en granjas cinegéticas en Castilla – La Mancha para masacrarlos en cotos privados, que los zoológicos desnaturalizan y confinan animales provocándoles innumerables patologías y neurosis zoocóticas, que la peletería solo responde a deseos vacuos o que la experimentación en animales es totalmente acientífica y sin ningún rigor pragmático.

El trabajo por hacer en cuanto a materia animalista es titánico. La cuestión en Castilla – La Mancha va hacia atrás. En contraposición, contamos con el apoyo creciente de la sociedad castellano-manchega que apuesta por abandonar prácticas nocivas hacia el reino animal. Cada acción que tomamos tiene repercusión en el medio natural y por supuesto en la sociedad humana, a la vista está. Es de vital necesidad que tomemos el rumbo hacia un mundo ético, ejerciendo una política clara por la dignificación y liberación animal, reconociendo sus derechos fundamentales y descosificándolos. No es aventurado empezar a considerarlos personas no humanas, cada una y cada uno con una experiencia vital particular, que desean la dicha y huyen del daño, que merecen ser tratados en función de su naturaleza y no como meros bienes de mercado.

Nos gustaría formar parte de ese Consejo Asesor de Bienestar y Protección de los Animales, aunque ya sabemos que este contraproyecto de ley se aprobará por contar el gobierno de Emiliano García-Page con mayoría absoluta en la Junta de Comunidades de Castilla – La Mancha.

Nada deseamos en mayor grado que la protección de las y los animales sea una prioridad para nuestra región, y no descansaremos hasta que los derechos animales sean reconocidos, amparados y protegidos por nuestras instituciones.